Cúmulos, Cirros y Cirrocúmulos

Poema escrito el 07 de febrero en un vuelo de Baltra a Guayaquil:

Observando las nubes y el horizonte, ingrávida, con mi pie izquierdo apoyado en el piso y sintiendo las pequeñas sacudidas a lo largo de mi columna y, de vez en cuando, en todo mi cuerpo.

El esplendor me rodea, envuelve mi mente con un manto de asombro. Soy una estrella fugaz en la existencia. Espero dejar una estela de sueños a mi paso; sueños cumplidos y sueños soñados.

"Photo of my mind" suena en mis oídos. No entiendo ni una sola palabra de coreano, pero no es relevante; mi alma entiende la música y es el complemento perfecto para este instante, este espacio infinito de luz y algodones flotantes.

Sus formas me siguen resultando inesperadas cada vez que miro por la ventana. A ratos parece un jardín de infantes con niños dispersos en el patio de juegos; a ratos, una manta infinita de blancura y suavidad; a ratos, hilos de crema batida sin cereza a la vista. Ahora, montes y valles, con el vasto e inquieto azul de fondo, seguidos de un destello cegador.

"Shiva" me acompaña en estas últimas líneas. Mientras escucho "y ahora solo nos queda bailar...", pienso que a mí sólo me queda aterrizar, de vuelta a un mundo menos acogedor pero igual de deslumbrante.

Baltra antes de aterrizar, en el vuelo de ida.

Vista minutos después del despegue, de regreso, y antes de empezar a escribir.

---

Esta semana estoy desempolvando este escrito por poco olvidado en las notas de mi celular.


Con cariño y polvillo de hadas,

Sofi.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Y ahora qué?

I'm back, baby!!

Coincidir